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Vajillas de Barro

Las Vajillas de Barro más baratas ¡están aquí!

Platos de barro para Hostelería

Ilustración con Vajillas de Barro

El barro aporta calidez y autenticidad, tanto en la elaboración, como a la hora de emplatar y presentar las comidas.

Este tipo de material permite una cocción lenta de los alimentos.

Los utensilios de cocina hechos en barro no desprenden residuos tóxicos y pueden utilizarse en cocinas vitrocerámicas y hornos microondas, así como lavarse en lavavajillas.

Los platos de barro pueden también calentarse a fuego directo o dentro del horno, antes de servirse  posteriormente a la mesa.

Están fuertemente arraigados a las tradiciones populares.

Son vajillas baratas y ofrecen un resultado excelente en cuanto a durabilidad y prestaciones en negocios de Hostelería y restauración.

La porosidad de las piezas de una vajilla de barro permite que en el plato quede solo la humedad necesaria.

Servidos en este tipo de platos, los alimentos no se quedan pegados al sacarlos del horno o quitarlos del fuego.

Al transmitir poco a poco el calor, mantienen la comida caliente durante mucho más tiempo.

En esta sección hemos procurado reunir para ti una cuidada selección de vajillas de barro de las marcas más competentes y al mejor precio.

La cerámica

La palabra cerámica proviene del antiguo vocablo griega “keramos” y se refiere a la arcilla de alfarero y a los objetos hechos con ella.

Keramiké se llamaba el barrio de los alfareros de Atenas, en el que se fabricaban vasijas y otros recipientes a base de arcilla cocida.

Sin embargo, ya entonces aquel oficio no era ni mucho menos una novedad.

En el año 24.000 A.C. nuestros antepasados hacían estatuillas de animales y humanas, cociendo arcilla en hornos excavados en el suelo. En la mayoría de los casos, estas figuritas eran utilizadas con fines ceremoniales o religiosos.

Tendrían que pasar al menos otros 10.000 años para que el desarrollo de esta técnica llevara a aquellos primitivos artesanos a fabricar objetos más prácticos y funcionales, tales como recipientes para alimentos y almacenar agua y también ladrillos de arcilla para la fabricación de casas.

La cerámica, por tanto, es una de las industrias supervivientes más antiguas en el mundo.

De hecho, muchos de sus procesos originales siguen manteniéndose casi tan cual, con los lógicos matices introducidos por el desarrollo de las diferentes tecnologías.

Hoy en día se conoce como cerámica al arte de fabricar objetos de porcelana, loza y barro.

Todos ellos son materiales sólidos inorgánicos y no metálicos que poseen una gama de propiedades útiles, tales como la dureza o la alta resistencia, unos puntos de fusión extremadamente altos y un gran aislamiento eléctrico y térmico.

Vajillas de Porcelana
Vajillas de Acero Esmaltado
 

El barro para la cerámica

La cocción del barro permite la obtención de la cerámica.

La temperatura a partir de la cual se produce dicha cocción es 700° C.

Si la temperatura es mayor, la fusión entre partículas puede llegar a vitrificarse, con lo que el resultado es un material aún más sólido e impermeable.

Los diferentes tipos de barro y arcilla no reaccionan igual ante el proceso de cocción.

El barro se suele clasificar en tres categorías, dependiendo del tiempo de cocción y de la dureza final pretendida:

  • Baja temperatura.
  • Gres
  • Porcelana.

Sin embargo, esta división también está sometida a excepciones. Por ejemplo, hay barros de altas temperaturas que pueden cocerse a bajas.

Físicamente, la fusión de las partículas se origina mediante la acción de los agentes fundentes en cada tipo de barro: feldespatos, filitas, nefelinas, óxidos, etc….

Los barros rojos son ricos en óxido de hierro, lo que permite en ellos una fusión sólida y resistente a temperaturas alrededor de los 1.000° C.

En el caso de la porcelana y el gres los agentes fundentes son más escasos. Por eso se les añaden componentes como refractarios, chamota o arena para conseguir una vitrificación más elevada.

Los refractarios

El término refractario se refiere a la propiedad que poseen ciertos materiales para resistir altas temperaturas sin descomponerse.

Los barros refractarios se fabrican a partir de arcillas mezcladas con óxidos de aluminio, torio, berilio y circonio.

La cocción se efectúa entre los 1.300 y los 1.600° C, seguidos de enfriamientos muy lentos. De este modo se evitan durante el proceso agrietamientos y tensiones internas en la estructura del material.

El resultado son productos que pueden resistir temperaturas de hasta 3.000° C y que se aplican a la cocina, la construcción –ladrillos refractarios- e, incluso, a piezas de automoción o aviación (electrocerámicas).

La arcilla y el barro

Según nos indica el diccionario, el barro es la masa que resulta de la mezcla de tierra y agua, mientras que la arcilla es tierra finamente dividida, constituida por agregados de silicatos de aluminio hidratados.

La arcilla procede de la descomposición de minerales de aluminio.

La arcilla puede ser blanca cuando es pura y con coloraciones diversas según las impurezas que contenga.

El barro o lodo es una mezcla semilíquida de agua y tierra compuesta por sedimentos, partículas de polvo y arcilla. Los depósitos de barro se endurecen con el paso del tiempo hasta convertirse en lutita.

Vajillas de Melamina
Vajillas de Policarbonato
 

 

Tipos de arcillas

Dependiendo de su origen geológico, existen dos tipos de arcilla:

  • Primaria: Mucho más escasa, ya que solo se encuentra en el lugar en el que se formó.
  • Secundaria: También llamada sedimentaria. Es el resultado de la erosión y el movimiento de la tierra.

Tipos de barros

Atendiendo a la división de las arcillas, los ceramistas e industriales trabajan con dos tipos de barro:

Barro natural

Es el que se puede usar tras una simple y mínima limpieza.

Puede hacerse con arcilla primaria, que es más pura, pero también menos plástica debido a la estructura de sus partículas componentes.

También con arcilla secundaria que, sometida a cambios y movimientos, posee una mayor plasticidad.

No suele ser habitual utilizar barro natural por sí solo.

El hecho de que el barro vaya combinado con otros materiales facilita la obtención de un mayor equilibrio entre resistencia, cocción y encogimiento del material.

Estas alternativas de uso complican aún más la división las arcillas, que pueden dividirse también así:

  • Caolín: No es una arcilla muy plástica. Sin embargo, es el material que se suele usar para fabricar en pastas de barro y vidriados.

    Su versión vitrificada –denominada moloquita- , es la que se utiliza como chamota en muchas pastas de barro.

  • Arcilla de bola: Es el nombre por el que se conoce también a la arcilla secundaria.

    Por si sola es demasiado plástica.

    Cocida adopta un color blanco.

    Es uno de los elementos básicos para obtener la porcelana y el gres.

  • Gres: El término procede del vocablo francés grès (arenisca).

    Su composición suele llevar una mezcla de arcilla secundaria y otros minerales, lo cual, dependiendo de los materiales escogidos y las proporciones de la mezcla, puede mejorar notablemente su calidad.

    En su estado natural presenta un color grisáceo, que, una vez cocido, pasa a convertirse en blanco.

  • Barro rojo de superficie: El más común entre los barros naturales.

    El óxido de hierro es lo que le da esa coloración.

    Ese óxido, más el sílice y la alúmina, contribuye a su vitrificación.

  • Barro refractario: Muy recomendable para ser expuesto a altas temperaturas.

    Se extrae de vetas próximas al carbón y se puede utilizar bien solo o mezclado con otras arcillas.

    Una vez cocido, molido y reducido a grano, también se emplea para obtener chamota.

    Se usa en la fabricación de vajillas de barro.

  • Bentonita: Mineral muy similar a la cerámica, que se añade a diferentes tipos de barro para mejorar la plasticidad.

Barro preparado

Consiste en una mezcla artificial de barros naturales y otras determinadas materias primas.

Por lo general, los fabricantes de barro preparado suelen dividir las pastas para cocer en las siguientes categorías:

  • Porcelana: La más blanca de todas las pastas.

    Puede adquirir tonos translúcidos en el caso de que sea muy fina.

    La temperatura ideal para su cocción está entre los 1.240°  y los 1.350° C.

  • Gres: Es una arcilla muy fina y fácil a la hora de ser trabajada, sobre todo en el torno.

    Se cuece entre los 1.200 y los 1.300 °C.

  • Gres chamotado: Es el resultado de añadir al anterior determinada cantidad de arena o chamota.

    Esta mezcla permite crear piezas extremadamente resistentes e indeformables.

    Su cocción se sitúa entre los 1.200 y los 1.280° C.

  • Material T: Pasta muy plástica, blanquecina y con una alta proporción de moloquita.

    Con ella pueden fabricarse elementos resistentes al choque térmico, ya que soporta muy bien las deformidades.

    Se utiliza en grandes piezas o suelos.

    El material T de origen inglés es el de mejor calidad.

  • Raku: Recomendable para moldearlo a mano y cocerlo a una temperatura entre los 1.000 y los 1.280° C.
  • Pasta de baja temperatura. Se comercializa en colores rojos o blancos.

    Es necesario vitrificarla para volverla más resistente al agua.

    Su punto de cocción está entre los 1.000 y los 1.180° C.

Vajillas de Madera - Bambú
Miniaturas para Emplatar
 

Ventajas de las vajillas de barro para restaurantes

Debido a su propia morfología, las vajillas y utensilios de barro resultan muy recomendables a la hora de disfrutar de platos sabrosos en una línea gastronómica donde abundan las recetas tradicionales o de carácter rústico y popular.

Pueden usarse en microondas, horno, vitrocerámica, cocina eléctrica, gas, lavavajillas y congelador.

Algunas de estas piezas, previo a su primer uso, deben ser sometidas a una simple técnica de “curado” que consiste simplemente en sumergir el recipiente durante 6 u 8 horas en agua.

Una de las mayores ventajas de estos recipientes es su porosidad, que permite que el vapor excesivo se escape. Así mantiene solo el grado de humedad justo e imprescindible para que los alimentos se cuezan del modo correcto.

Son muy recomendables para emplatar guisos con legumbres, estofados de carne y verduras o piezas grandes de carne.

En el caso de las ollas y cazuelas, aunque también en platos grandes, los elementos de barro son idóneos para realizar con ellos cocciones en seco, con muy poca agua o al horno, como es el caso del cochinillo, el cordero o los arroces.

Los alimentos servidos en vajillas de barro no se pegan a la superficie.

Este tipo de enseres mantienen el calor durante largo tiempo.

Por último, debes reservar a tu vajilla de barro un hueco específico en tus alacenas, a fin de que no se rompan y puedan conservarse así en buenas condiciones el máximo de tiempo posible.

Catálogo de Vajillas de Barro en Hosteleria10

Este Catálogo agrupa la información disponible acerca de las Vajillas de Barro que se distribuyen en España, según la facilitan sus respectivos fabricantes.

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